El mercado residencial español afronta la segunda mitad de 2026 con unas expectativas más moderadas. Así lo refleja la XXIV edición del Barómetro Inmobiliario de UCI, Unión de Créditos Inmobiliarios, y SIRA, que recoge la percepción los profesionales del sector. En concreto, el estudio señala que los consultados en esta edición prevén que el volumen de compraventas se ajuste un 3,27% interanual, mientras que, en el mercado del alquiler, la previsión apunta a una reducción del 7,11% en las operaciones pese a que las rentas seguirán creciendo.
La evolución prevista de la actividad ha llevado a los profesionales a revisar sus expectativas sobre la estabilidad de las compraventas. Durante el primer semestre, este indicador retrocede 13 puntos frente a la oleada anterior, mientras que su previsión de estabilidad sobre el número de operaciones para el segundo semestre también desciende 8 puntos. A pesar de ello, el 61% de los inmobiliarios españoles cree que el nivel de ventas seguirá en un entorno de estabilidad durante el resto del año.
El optimismo general sobre la evolución del sector se sitúa en 6,4 puntos sobre 10, cinco décimas menos que en la anterior edición. Se trata del cuarto Barómetro consecutivo, desde enero de 2025, en el que este indicador registra un descenso, si bien no es abrupto.
Evolución del mercado inmobiliario por autonomías
Sin embargo, la percepción sobre la evolución del mercado no es homogénea en todo el territorio. Murcia, Navarra y Castilla-La Mancha son las comunidades en las que los profesionales inmobiliarios muestran un mayor nivel de optimismo sobre la evolución del sector durante 2026.
En el extremo contrario, La Rioja, Asturias y País Vasco registran las valoraciones más contenidas, reflejando una visión más prudente sobre la actividad inmobiliaria en sus respectivos mercados.
Estas diferencias territoriales ponen de manifiesto que, más allá de las tendencias generales, la evolución del mercado residencial continúa marcada por dinámicas locales, vinculadas a la disponibilidad de oferta, el comportamiento de los precios y la capacidad de acceso a la vivienda en cada territorio.
Los precios de la vivienda consolidan un crecimiento más estable
La percepción de estabilidad en los precios se mantiene mayoritaria. El 91% de los profesionales considera que el mercado se ha comportado de forma estable durante los seis primeros meses del año, cinco puntos menos que en el semestre anterior. Para la segunda mitad de 2026, el 88% espera un escenario similar.
En este contexto, los profesionales anticipan que el precio de la vivienda aumentará un 3,15% de media en 2026, frente a las previsiones de crecimiento de entre el 5% y el 10% recogidas en la oleada anterior. En el caso del alquiler, la subida estimada se sitúa en el 5,05%.
“En la última oleada del Barómetro de UCI y SIRA, los profesionales descontaban incrementos de precio de la vivienda en una horquilla de entre el 5% y el 10%. Seis meses después, las previsiones se sitúan en torno al 3%. Esta evolución apunta a una mayor estabilidad y a un escenario de crecimiento más moderado”, señala Lorena Zenklussen, directora de financiación hipotecaria en UCI.
“En la última oleada del Barómetro de UCI y SIRA, los profesionales descontaban incrementos de precio de la vivienda en una horquilla de entre el 5% y el 10%. Seis meses después, las previsiones se sitúan en torno al 3%. Esta evolución apunta a una mayor estabilidad y a un escenario de crecimiento más moderado
Lorena Zenklussen, directora de financiación hipotecaria en UCI.
Las hipotecas podrían contraerse un 2% en 2026
Los profesionales inmobiliarios prevén que el número de préstamos hipotecarios formalizados disminuya un 1,97% en 2026. Solo el 21% considera que la concesión de hipotecas crecerá durante el conjunto del año.
En paralelo, el 70% de los encuestados señala que el número de compradores se ha mantenido estable durante el primer semestre, aunque este porcentaje cae diez puntos respecto a la anterior oleada. Para la segunda mitad del año, la expectativa de estabilidad mejora ligeramente hasta el 71%.
Más propietarios dispuestos a vender
La percepción sobre la oferta de vivienda muestra una evolución favorable. Mientras que en la oleada anterior el 63% de los profesionales señalaba una reducción del número de vendedores, en esta edición el 64% considera que la cifra se ha mantenido estable o ha aumentado.
La previsión para los próximos seis meses también mejora: el 67% de los profesionales —23 puntos más que en el Barómetro anterior— espera que el número de vendedores se mantenga o crezca.
Las agencias mantienen una evolución positiva
El empleo en las agencias inmobiliarias se ha mantenido estable durante el primer semestre de 2026. El 89% de los profesionales considera que la evolución ha sido estable o positiva, tres puntos más que en la oleada anterior y cerca del máximo histórico alcanzado en febrero de 2025.
La previsión para la segunda mitad del año también mejora dos puntos. Además, el Barómetro señala que las agencias intermedian el 64% de las operaciones de compraventa y el 57% de las operaciones de alquiler.
El riesgo climático gana presencia, aunque no determina la decisión de compra
El riesgo climático comienza a abrirse paso en el sector, aunque aún no es un factor decisivo para la mayoría de los compradores pues, según un reciente análisis de UCI, únicamente un 10% lo tiene en cuenta a la hora de elegir una vivienda.
En este sentido, el 43% de los profesionales inmobiliarios considera que este aspecto es importante o muy importante a la hora de adquirir una vivienda.
“El riesgo climático es una variable que empieza a formar parte de la conversación inmobiliaria. Informarse sobre las características del entorno y anticipar posibles escenarios ayuda a compradores y profesionales a abordar la decisión de compra con una visión más completa”
Lorena Zenklussen, directora comercial de financiación hipotecaria en UCI.
La percepción sobre el papel de las agencias como impulsoras de esta conciencia también es desigual: el 31% de los profesionales considera que tiene un papel relevante, frente al 69,1% que no le atribuye todavía esa función.
Esta distancia se refleja también en la sensibilidad percibida entre los compradores: solo el 14,6% de los inmobiliarios afirma que sus clientes se muestran sensibles o muy sensibles a los riesgos asociados al cambio climático.
Los datos apuntan a una cuestión que empieza a ganar visibilidad, pero que todavía tiene recorrido en el proceso de compra. Incorporar información sobre las características del entorno y los posibles riesgos asociados puede ayudar a tomar decisiones más completas y mejor preparadas a largo plazo.

You must be logged in to post a comment Login